En busca de un mundo feliz
Aún recuerdo ese día, ese trágico día en que, por causas bélicas tuve que dejar mi país, mi gente, mi familia, para poder salvar mi vida.
Cuando empezó la guerra en Croacia, y las tropas Serbias y Macedonias sacaron los tanques para imponer su ideología, un terrible miedo recorría por mi cuerpo, y solo tuve la elección de abandonar mi país. Sin pensar en nada ni en nadie, me embarqué en el primer vuelo hacia Francia.
Refugiado en Francia, cada noche rezaba para que mi gente siguiera viva para que algún día pudiesen salir del país o la guerra llegue a su fin, dos situaciones bastante complicadas en ese momento. Recuerdo que me fui en un comboy directo a Francia, eso sí, pagando una cantidad estratosférica de dinero, pero almenos tengo la suerte que no haya sido envano, Ya en Francia, echaba e menos mi vida, la rutina, las tardes con los colegas, para un chico de veinte años como yo, se hace muy dura una situación así, pero siempre recordaré esas tardes en Split con mis amigos, esos veranos en Duvroinik con mi familia, esos momentos que nunca se olvidarán.
No hay comentarios:
Publicar un comentario